
Moroleón.- Habitantes de Moroleón y Uriangato han reducido el consumo de productos de la canasta básica debido al incremento en los precios y a la falta de oportunidades de empleo formal. Aseguran que destinan prácticamente el mismo presupuesto a la despensa, pero cada vez les alcanza para menos.
La situación la confirmaron comerciantes de los mercados municipales y vendedores de los principales tianguis de ambas ciudades, quienes atribuyen la caída en las ventas al encarecimiento de productos como huevo, leche, carne, cereales, leguminosas, además de diversas frutas y verduras.
“Desde finales de mayo mi esposa se quedó sin trabajo en las máquinas de coser y hemos estado viniendo a la fayuca para comprar lo que necesitamos para la semana. La verdad es que con un solo sueldo ya no alcanza para todo y tenemos que dejar algunas cosas.

Me gasto fácilmente unos 800 pesos en la despensa semanal, pero ya no alcanza para productos como el huevo y la carne, que prácticamente se han convertido en un lujo”, comentó Jonatan Guerrero, habitante de Uriangato.
Crisis en industria textil
El problema del desempleo también ha sido reconocido por las direcciones de Desarrollo Económico de ambos municipios, las cuales señalaron que la industria textil atraviesa por su temporada baja de producción, lo que ha dejado a miles de personas sin empleo y ha obligado a muchas de ellas a buscar pequeños emprendimientos para obtener ingresos.
“En cuestión de empleo sí nos hemos visto afectados y eso se traduce en un estancamiento económico local y regional. La gente limita más sus compras, sobre todo en esta temporada, porque también enfrenta los gastos del regreso a clases”, explicó Fany Balcázar, directora de Desarrollo Económico de Moroleón.
La mayoría de los ciudadanos consultados aseguró que ahora prefiere realizar sus compras en los tianguis que se instalan una vez por semana, ya que ofrecen mejores precios en la mayoría de los productos de la canasta básica.
Esta situación, de acuerdo con comerciantes, ha provocado una disminución superior al 30 % en las ventas de los mercados municipales.
“Hay productos que de un día para otro aumentan de precio y así cambian semana tras semana. En realidad no es que la gente gaste menos, sino que con el mismo dinero que destinaba el año pasado ahora compra menos cosas.
Nuestras ganancias también disminuyen y por eso evitamos pedir más mercancía; no podríamos absorber una pérdida”, señaló Ramón Zavala, comerciante del tianguis de los miércoles, en la zona Centro de Uriangato.
Los habitantes coincidieron en que la falta de empleo está afectando más la economía familiar que la propia inflación, por lo que hicieron un llamado a los gobiernos municipales para impulsar la generación de fuentes de trabajo que permitan mejorar la situación económica de la región.
No garantizan pago justo de maíz y sorgo
Campesinos de Moroleón y Uriangato indican tener ya sus cosechas de maíz y sorgo aseguradas gracias a la buena temporada de lluvias que se registra en la región, aunque siguen en incertidumbre porque ningún gobierno les ha garantizado el pago justo por tonelada.
Lo que sí agradecen fueron los apoyos de fertilizante que otorgaron el estado y los municipios para poder garantizar un mayor porcentaje de cosecha de sus productos; sin embargo, sobre las peticiones de garantizar más de 6 mil pesos por tonelada de maíz y 4 mil por la de sorgo, no han escuchado nada.

“El año pasado los gobiernos (estatal y federal) llegaron a un acuerdo supuestamente con líderes campesinos para el precio del maíz y sorgo (7 mil 200 y 6 mil por tonelada, respectivamente), pero a nosotros no nos incluyeron, muchos quedamos fuera y al día de hoy siguen sin darnos respuesta, mejor lo vamos a vender por fuera”, indicó Miguel López, campesino de Moroleón.
Trabajan por el precio justo
Los departamentos de Desarrollo Rural de los municipios vecinos destacaron que sí ha habido un buen temporal para el campo este año, pero sobre el precio justo por tonelada de los cultivos aseguraron que se está trabajando en el tema, aunque no especificaron cómo.
Hay reuniones, mesas de trabajo entre los gobiernos y los líderes u organizaciones campesinas, se está tocando el tema para que los productores no se queden con el maíz o el sorgo en sus bodegas, pero hasta el momento no se ha llegado a acuerdos importantes con el estado o con la Federación”, comentó Rolando Martínez, titular de Desarrollo Rural de Moroleón.
La Secretaría del Campo del Estado informó que se continúa trabajando para garantizar un buen precio a estos productos agrícolas y prometió que en próximos días se anunciarán resultados de las reuniones y mesas de trabajo.
“El año pasado solo a muy pocos les compraron la tonelada a precio justo, por eso este año muchos compañeros no sembraron o fue solo para su consumo; creo que la mayoría hicimos eso y las demás toneladas las vamos a vender a los negocios que nos las pidan aquí, como molinos, tortillerías o cualquier negocio que lo ocupe”, indicó Francisco Cerna, campesino de Uriangato.
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