
Guanajuato.- Ante el calor registrado los últimos días, padres de familia y docentes de la Escuela Primaria Petra Ríos Longoria que se ha visto afectada por la falta de agua en la colonia Jardines de San Juan en León realizan medidas preventivas para proteger la salud de los estudiantes.
AM acudió este jueves al plantel donde algunas madres de familia compartieron que en los salones hay garrafones con agua y ventiladores, sin embargo, consideraron que hace falta que se complete o termine la instalación del techado en el patio de la escuela.
El uso de gorras, sombrillas, bloqueador solar y agua embotellada son las principales medidas que padres de familia dijeron implementar para evitar un golpe de calor u otros problemas de salud en los niños asociados al calor.
“A mi hija le doy agua natural en un termo porque el agua de sabor o dulce no los hidrata, mejor el agua natural y fruta de temporada que no se eche a perder es como procuro que se mantenga hidratada.
“Cuando sale de la escuela se pone una gorra y llegando a la casa se cambia de ropa. Ya no se puede salir a la calle sin una sombrilla, gorra y blusa de manga larga que te tape los brazos del sol. También usamos bloqueador antes de salir”, comentó Jesy Yebra.
Aseguró que hasta ahora en la escuela no le han informado de cambios en los horarios de entrada, salida o de las clases de educación física, “hasta ahora todo normal”, dijo.
A pesar de que tienen garrafón de agua en el salón, María José Martínez contó que sus dos niños inscritos en dicha escuela llevan dos botellas de agua cada uno, además de que usan gorra camino al plantel.
“Prefiero que tengan agua de más. En educación física les piden forzosamente traer gorra y agua, pero como tal no se han suspendido clases ni educación física porque hacen ejercicio debajo del techo en la sombra.
“Me parece bien que en los salones tienen ventiladores y sé que se tiene contemplado terminar el techado para que cubra toda la cancha y puedan salir más niños a hacer otras actividades al mismo tiempo”, platicó.
La hija de Yadira García usa gorra y bloqueador solar, consideró que el uniforme como el pants no es ropa fresca, pero dijo estar de acuerdo en que los niños asistan con el uniforme y no con ropa normal en temporada de calor.
“A la escuela tienen que venir con el uniforme y hasta ahorita que yo sepa no se han suspendido clases de educación física y tampoco se ha quedado sin agua, pero han traído agua en pipas.
“El año pasado una vez no hubo clases por la falta de agua y en los salones ya tienen garrafones de agua, a veces se nos piden una cooperación voluntaria, pero no es obligatorio”, aseguró.
Lucero Ramírez al igual que las otras mamás dijo saber que está el proyecto para terminar la construcción del domo o el techo, pero no se sabe hasta cuándo se pueda concretar.
“Es necesario que todo el patio esté techado. A mis hijos siempre las mando a la escuela con agua y gorra. A veces usan bloqueador porque no les gusta y yo quisiera que fuera un hábito el uso del bloqueador pero los niños no están acostumbrados”, dijo.
Isabel Rodríguez dijo que procura que su hija siempre vista blusa de manga larga y que se lleve suficiente agua ya que por las altas temperaturas suele tener dolores de cabeza, mareos y hasta fiebre.
“A mi hija sí le afecta el sol porque a veces llega a la casa con dolor de cabeza, mareada y le da hasta fiebre, pero eso le pasa siempre en temporada de calor. Trato de que siempre tengan agua y que estén protegidos del sol con playeras de manga larga.
“Usar bloqueador solar no es algo que hagamos porque está muy caro, he buscado opciones pero se salen de nuestro presupuesto. Hasta ahorita no hay cambios de horarios ni cancelación de clases, las actividades al aire libre procuran hacerlas bajo el techo para que no les dé directo el sol”, mencionó.

“Este año ha sido más difícil”
Una trabajadora de la escuela quien pidió no revelar su nombre, aseguró a AM que la temporada de calor siempre es difícil para el plantel debido a la falta de agua en la colonia Jardines de San Juan.
Sin embargo, consideró que este año ha sido más complicado debido a que la escuela ha tenido que comprar con sus propios recursos pipas de agua a Sapal para asegurar el suministro del vital líquido en un plantel con 700 estudiantes en el turno matutino.
“Las cisternas ahorita están llenas, pero en días pasados batallamos mucho, no nos quedamos sin agua porque se compraron pipas porque la escuela no se puede quedar sin agua, son muchos niños en la mañana y en la tarde. Cada salón tiene entre 40 y 42 estudiantes.
“No sé en que haya quedado Sapal con la dirección y si vayan a traer las pipas como dijeron. Las mamás cuando vienen a hacer el aseo nos preguntan si tenemos agua, pero cada año en temporada de calor batallamos”, lamentó.
La falta de agua en esta y otras colonias
El pasado martes, cansados por la nula respuesta de Sapal a la falta de agua, un grupo de vecinos de las colonias Jardines de San Juan, Bosques de San Juan y Fuentes del Valle bloquearon por casi dos horas la circulación del Eje Metropolitano como protesta por la falta de agua y de respuestas de la paramunicipal.
Los inconformes señalaron que la escasez de agua ha afectado a la escuela primaria Petra Ríos Longoria; autoridades educativas prometieron llevar pipas al plantel afectado.
Emite SEG recomendaciones
Hasta ahora la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) no contempla cambios en los horarios de entrada y salida en las escuelas debido a las altas temperaturas.
horas después, la Secretaría de Educación Pública anunció el cierre del ciclo escolar para el cinco de junio, con motivo de la ola de calor.
Las recomendaciones
La dependencia emitió recomendaciones a la comunidad educativa para proteger la salud de estudiantes y docentes como evitar la exposición prolongada al sol, especialmente entre las 11 de la mañana y 4 de la tarde.
Se pide que las actividades al aire libre se realicen en horarios de menor radiación, como por la mañana o por la tarde; asimismo, adecuar las actividades escolares, privilegiando espacios techados o dentro del aula para ceremonias, eventos y clases de educación física.
Así como mantener una hidratación constante, promoviendo el consumo frecuente de agua potable durante la jornada escolar; usar ropa ligera y de colores claros, así como gorra o sombrero, para reducir la absorción de calor y evitar el consumo de alimentos en la vía pública, para disminuir riesgos a la salud.
SEP suspende clases por calor y Mundial
La SEP y el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) acordaron adelantar el fin de clases al 5 de junio de 2026, argumentando que la extraordinaria ola de calor en el país representa un riesgo para la salud de los estudiantes. Las autoridades prevén temperaturas extremas durante junio y julio, meses donde tradicionalmente se mantenía la actividad escolar, pero que ahora se consideran inviables por la falta de infraestructura para mitigar el bochorno en las aulas.
Además del factor climático, el Secretario de Educación, Mario Delgado, confirmó que la realización de la Copa Mundial de la FIFA en México fue un elemento determinante en la decisión. El ajuste busca facilitar la logística nacional que implica un evento de esta magnitud, atendiendo las peticiones de diversos mandatarios estatales para despejar el calendario escolar durante las fechas del torneo deportivo.
Ante este anuncio, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) expresó su “más enérgico rechazo”, calificando estos motivos como un pretexto para ocultar la falta de planeación.
La organización considera “inaceptable” sacrificar semanas de aprendizaje por un evento comercial y deportivo, además de criticar que no se invierta en ventilación adecuada para enfrentar el calor en Guanajuato, optando por la salida fácil de suspender el derecho a la educación.
“No es justificable en ningún contexto”
“La cancelación del ciclo escolar por este concepto no es justificable en ningún contexto. Tenemos 15 millones de escolares que no terminaron su educación secundaria, 4 millones que no saben leer ni escribir y un gran rezago educativo y la imagen que estamos dando a nivel internacional es que no nos interesa la educación”, dijo el presidente de la UNPF, Israel Sánchez Martínez.
Añadió que, con la cancelación del ciclo escolar, se deja un gran problema a los padres de familia: “algunos tendrán que cambiar de empleo, como ha sucedido en otras situaciones porque no tienen con quién encargar a los hijos”, añadió Israel.
Destacó que también es un problema para los maestros, con mayores cargas de trabajo, ya que no saben cómo terminará este ciclo, porque “es terminar de manera abrupta y empezar de igual forma y eso no se hace en un ciclo escolar”.
“Este tipo de improvisaciones no deja nada bueno, como ya lo hemos visto en otras ocasiones, ni al país, ni al sistema educativo, ni a los más de 30 millones de niños que cursan el actual ciclo”, añadió Sánchez Martínez.
El representante de los padres de familia a nivel nacional agregó que es lamentable que se cancele el ciclo escolar por un mundial que se va a llevar a cabo en tres ciudades y afectan a más de 2 mil 500 municipios del país.
“Creo que esta cancelación no se pensó de manera adecuada porque no se dialogó con maestros, ni con padres de familia sobre la gran afectación que habrá. Todos vamos a sufrir. Hemos recibido cuentos de llamadas y es más de preocupación que de celebración”, añadió.
También, a través de una comunicado de prensa, Israel Sánchez dijo que México presenta altos índices de rezago educativo en todas las evaluaciones nacionales e internacionales, adelantar el cierre del ciclo escolar significa quitar de 5 hasta 7 meses completas de clases a estudiantes que requieren mayor inversión en la educación.
“Sin el menor consentimiento, ni la menor consideración a los padres de familia, el supuesto fortalecimiento de aprendizaje en agosto es absolutamente insuficiente y no compensan con la pérdida de tiempo efectivo de instrucción”, añadió Israel.
Finalmente, subrayó que la gente está en contra de esta medida y la falta de planeación e improvisación no dejan nada bueno,; en este caso, para padres de familia y maestros, platos rotos.
“ Esto ya no es un fastidio, es un enojo con tono de preocupación y creo que los padres de familia ya vamos a tomar cartas en el asunto en el tema educativo como no se había visto nunca”, subrayó Israel.
Por su parte, Juan Manuel Arroyo Cárdenas, quien es el actual representante estatal de la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) en Guanajuato, también respaldó el comunicado.
“Las autoridades y los especialistas educativos, así como los académicos y los propios docentes saben perfectamente que las interrupciones prolongadas generan pérdidas irreversibles en el aprendizaje”, añadió.
Reconoció que el rezago educativo en México es de más de una década, con serias deficiencias en lectura, matemáticas y comprensión.
“Esta cancelación del ciclo, a partir del 5 de junio, no es una cosa menor, es un golpe directo al derecho de la educación de los niños”, añadió Arroyo Cárdenas.
Ambos señalaron que utilizar el Mundial y el calor para cancelar el ciclo es algo que no permitirán los padres de familia.
En León entregarán ventiladores
Para combatir los efectos del calor en las aulas, la Dirección General de Educación de León mantiene una estrategia de equipamiento que incluye la entrega masiva de ventiladores e instalación de domos en planteles públicos. El director de la dependencia, Jonathan González Muñoz, explicó que este plan priorizó inicialmente a los preescolares y ahora se expande a otros niveles.
“Este año estaremos entregando todo lo que es nivel primaria, ya tenemos un mapeo de cuáles son las aulas a las cuales les hace falta el ventilador, ya empezamos a entregar desde hace un par de semanas, continuamos entregando. Yo espero que a mediados de este mes ya todas las escuelas tengan los ventiladores”, afirmó el funcionario.

Con una inversión estimada entre los $700,000 y $800,000 pesos, la meta es distribuir cerca de 800 ventiladores. Según datos oficiales, en lo que va de 2026 ya se han cubierto 114 escuelas urbanas y 32 rurales. Esto ha generado un repunte en ventas de estos aparatos en la región.
Sobre la posibilidad de flexibilizar la asistencia por el clima, González Muñoz aclaró que la decisión final recae en la Secretaría de Educación, aunque enfatizó que los planteles siguen siendo espacios seguros. Hasta la fecha, no se reportan casos de golpe de calor entre el alumnado, pero el director exhortó a los padres de familia a enviar a sus hijos con suficiente agua y bien hidratados.
Finalmente, la estrategia también contempla el uso de espacios techados para actividades físicas. Aunque se estima que cerca de 200 planteles ya cuentan con domo en el municipio, el director reconoció que aún queda infraestructura por cubrir para asegurar que todos los estudiantes puedan protegerse de la radiación solar directa.
Estrategias de adaptación en Celaya
Con el termómetro superando los 33 °C en las primeras horas del día, las escuelas se han transformado en verdaderos desafíos de supervivencia académica. Sin embargo, ante este panorama, la comunidad escolar en Celaya ha respondido con una estrategia de adaptación y prevención ante el calor.
Lejos de detenerse, las aulas han mutado sus rutinas: desde el ajuste de los horarios de activación física para aprovechar el fresco de la mañana, hasta la vigilancia extrema en la hidratación de los alumnos. Padres de familia y docentes han establecido una red de colaboración donde la prioridad es mitigar el impacto del calor sin interrumpir el calendario escolar.
En un sondeo realizado por AM/AL DÍA, fueron las propias madres de familia quienes narraron cómo se vive esta dinámica diaria en los planteles. A pesar de los grupos numerosos, coincidieron en que la organización ha sido clave para mantener a los estudiantes seguros y cómodos.
“Es desesperante convivir con este calor. En el salón de mi hijo son 42 niños y solo hay ventanas que igual no refrescan mucho al mantenerlas abiertas. Ya nos pusimos de acuerdo entre los papás para hacer una cooperación y comprar al menos tres ventiladores de pedestal. Creo que eso es una buena medida de adaptación. No podemos hacer mucho, pero ya es algo”, comentó Lucía Méndez, madre de familia de sexto grado.
Por su parte, Elena García, integrante del comité de padres de familia en una escuela primaria, relató que la estrategia principal ha sido maximizar los recursos naturales y mantener una vigilancia constante sobre el estado de los menores para evitar golpes de calor.
“Mantienen todas las ventanas y la puerta abierta todo el tiempo para que circule el aire. Sí se siente el calorcito, pero los niños están tranquilos. Lo que sí he notado es que mi hijo me pide más agua que antes; antes se llevaba una botellita chica y ahora le tengo que mandar un termo de litro y medio para que le alcance para toda la jornada”, dijo.
Explicó que la clase de educación física y el recreo, momentos favoritos de los alumnos, han tenido que ser reprogramados para evitar la exposición directa a los rayos del sol durante las horas de mayor intensidad.
“Lo que nos comentaron en la junta es que ya ajustaron los horarios de deportes. Ahora a los niños los sacan al patio lo más temprano posible, apenas entran a la escuela, cuando el sol todavía no quema fuerte. Si les toca clase más tarde, el maestro ya no los saca al sol, mejor se quedan en la techumbre o hacen actividades más tranquilas bajo la sombra para que no se agiten de más”, detalló.
A diferencia de otros sectores, el entorno escolar se mantiene bajo control en cuanto a servicios básicos, reforzando la cultura de la prevención desde casa. Rocío Mendoza, madre de familia de bachillerato, aseguró que afortunadamente no han tenido problemas con el suministro de agua, pero la recomendación inicial desde la dirección ha sido llevar a sus hijos bien aseados y mantenerlos hidratados.
“En la prepa de mi hijo lo que nos ha ayudado mucho es que la escuela ha mantenido los bebederos y los baños con agua constante, así que ellos pueden estar rellenando sus botes. Como son jóvenes que andan de un salón a otro, les han dado permiso de entrar a las clases con sus botellas de agua o suero, algo que antes era más estricto. Incluso, los maestros les permiten tomarse un par de minutos entre clases para refrescarse.
“Se siente el calor, sobre todo porque los grupos son de 45 muchachos, pero al tener los ventanales abiertos y permitirles ropa más cómoda en días de calor, lo han llevado bastante bien sin necesidad de suspender clases”, añadió.
Hasta el momento, la comunidad escolar reportó estar manteniendo las medidas necesarias y, sobre todo, la comunicación constante con los padres de familia, lo cual ha sido fundamental para que el proceso de aprendizaje no se vea interrumpido por las condiciones climáticas de la región.
AAK









Las labores… 







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