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Finaliza el sueño del ‘Tri’ en el Mundial 2026 ; en Guanajuato hay tristeza por eliminación

Finaliza el sueño del ‘Tri’ en el Mundial 2026 ; en Guanajuato hay tristeza por eliminación

SelecciónMexicanaCelaya

Guanajuato.- La ilusión terminó en silencio, lo que comenzó entre entusiasmo y esperanza acabó con rostros desencajados y miradas perdidas, luego de que la Selección Mexicana cayera ante Inglaterra y se despidiera de la Copa del Mundo.

Desde horas antes del encuentro, cientos de aficionados se reunieron en los alrededores del estadio Sergio León Chávez, bares, restaurantes y plazas de Irapuato, para seguir un partido que alimentaba el sueño de volver a unos cuartos de final de un mundial, y sobre todo del mundial organizado por México.

Aunque las banderas ondearon durante todo el encuentro y las porras nunca dejaron de escucharse, conforme avanzaban los minutos, y los goles ingleses, el entusiasmo dio paso al nerviosismo, con la esperanza de que el equipo nacional encontrara los goles que mantuviera vivo el sueño mundialista.

Aunque el pronóstico anunciaba lluvia para Irapuato, el cielo respetó la fiesta futbolera y el clima permitió que decenas de personas permanecieran frente a la pantalla instalada en el exterior del estadio Sergio León Chávez, decididas a acompañar al Tricolor hasta el último minuto.

Ni siquiera el retraso de una hora en el arranque del partido disminuyó el ánimo de los aficionados, convencidos de que la espera valía la pena para ver a México luchar por un lugar entre los ocho mejores del torneo.

Fuerte operativo en Irapuato

La jornada también transcurrió bajo un fuerte operativo de seguridad. 

Policías municipales, agentes de Tránsito, elementos de la Guardia Nacional y personal de Protección Civil resguardaron la zona, mientras la avenida Guerrero fue cerrada desde Lázaro Cárdenas hasta Reforma para facilitar la convivencia de los seguidores.

Sin embargo, el silbatazo final cambió el ambiente.

Los gritos de aliento se transformaron en aplausos de reconocimiento y en un profundo silencio. 

Algunos permanecieron inmóviles mirando la pantalla, otros abandonaron el lugar con la tristeza reflejada en el rostro. 

(Fernando Martínez Padrón)

Ilusión de celayenses finalizó con lluvia 

El ambiente festivo que comenzó con una jornada llena de esperanza en la Calzada Independencia de Celaya terminó por diluirse bajo una tarde cargada de melancolía y lluvia.

Tras un intenso partido entre la Selección Mexicana e Inglaterra, en el que México no logró superar a su rival, el marcador dejó un silencio repentino en la explanada, interrumpido únicamente por el rítmico golpeteo de la lluvia sobre las lonas y las pantallas gigantes instaladas para la transmisión.

La jornada comenzó con una fe compartida. Desde muy temprano, el fervor desbordó los límites de lo deportivo. En templos emblemáticos como El Carmen y la Catedral de Celaya, decenas de fieles acudieron a la misa dominical con la playera de la Selección Mexicana.

Esa misma energía, mezcla de devoción y expectativa, se trasladó al corazón de la ciudad. Cuando el silbatazo final sentenció la derrota, los miles de aficionados que ocuparon las más de 2 mil 500 sillas, así como quienes permanecieron en los alrededores de la Calzada, no se movieron.

La fiesta inició en Celaya, pero el ‘Tri’ no pudo llegar a cuartos de final

Se quedaron con la mirada fija en la pantalla, resguardándose con los impermeables que personal del Municipio repartió ante la persistente llovizna, mientras asimilaban en silencio el resultado.

El encuentro se vivió con gran intensidad. En cada aproximación al arco rival, el ambiente se cargaba de tensión y, en los momentos de mayor emoción, ráfagas de espuma blanca se elevaron por el aire, creando una estampa festiva que, por momentos, hizo olvidar el desenlace del partido.

Afición acepta que la derrota duele

Todo ocurrió bajo un operativo de seguridad. Elementos de la Policía Municipal y de la Guardia Nacional permanecieron en la zona para garantizar el orden durante el evento y hasta la conclusión de la jornada.

Duele, claro que duele, pero estuvimos aquí hasta el último minuto”, se alcanzó a escuchar entre la afición.

Aunque el marcador no favoreció a la Selección Mexicana, la lealtad de los celayenses permaneció intacta.

Los restaurantes y bares del primer cuadro de la ciudad, que durante horas recibieron a cientos de familias atraídas por promociones especiales para ver el partido, comenzaron a cerrar sus puertas, dejando tras de sí el eco de una comunidad que, pese al resultado, demostró que su pasión por la Selección Mexicana permanece.

Este domingo, la lluvia sobre la Calzada Independencia pareció borrar el rastro de la derrota, pero no la entrega de una ciudad que, en las buenas y en las malas, se mantuvo firme, con su bandera y su orgullo intactos.

(Salma Hernández)

Tormenta, pasión y sufrimiento; Guanajuato capital vibró con el México vs. Inglaterra

Un encuentro que puso los nervios de punta y la adrenalina al mil por ciento desde los primeros minutos fue la disputa entre la escuadra mexicana y el representativo de Inglaterra. Ambos equipos mostraron su poderío en el terreno de juego, captando la total atención de la afición en Guanajuato capital.

Pese a la abundante tormenta que se registró en la capital este domingo, la gente salió a disfrutar de la justa deportiva mundialista en los bares, cantinas y restaurantes del centro histórico. Aunque en varios negocios fue poca la afluencia —sobre todo en aquellos con mesas y sillas al exterior debido a la lluvia—, los ciudadanos optaron por espacios cerrados para refugiarse y entregarse por completo a la pasión del fútbol. Muchos prefirieron quedarse en casa y eso se reflejó en calles casi vacías y plazas no tan concurridas.

El drama del primer tiempo

El partido comenzó cuesta arriba para la escuadra nacional. La esperanza local se mantuvo a prueba cuando el representativo inglés perforó la guarida mexicana en dos ocasiones consecutivas: primero al minuto 36 y luego al minuto 38, ambas firmadas por la estrella Jude Bellingham. Los capitalinos callaron.

Cuando el ánimo parecía decaer, llegó la redención antes del descanso. Al minuto 42 de la primera mitad, Quiñones ejecutó el primer gol de México. En la Plaza San Fernando, el Jardín Unión, la Plaza de la Paz y los negocios ubicados sobre la calle Sopeña, los aficionados estallaron a un solo grito de “¡goooooool!” y “¡México, México!”.

Expulsión, penal y plegarias al cielo

Para el segundo tiempo, la ilusión de empatar al rival se hizo presente. La emoción explotó al minuto 53 ante la ventaja que se estableció con la expulsión del defensa inglés Jarell Quansah. Entre la afición en Guanajuato capital expresaban con optimismo: “tenemos ventaja, vamos México”.

Sin embargo, el balde de agua fría llegó al minuto 60. Un grito de enojo, seguido de un silencio sepulcral y rostros tristes, fue la postal que dejó el tercer gol de Inglaterra, el cual hizo daño en la portería mexicana mediante un penalti ejecutado con frialdad por el delantero Harry Kane.

La fe regresó al minuto 68 cuando el árbitro central marcó un penal a favor de México. Durante la antesala del cobro, los capitalinos congregados en la Plaza San Fernando guardaron un respetuoso silencio y hasta una plegaria elevaron al cielo pidiendo “un gol más”. 

La recompensa llegó en el minuto 69, cuando el delantero Raúl Jiménez cobró con la autoridad necesaria para poner el 2-3 definitivo en el marcador, cerrando una tarde en la que en Guanajuato capital se olvidaron de la tormenta que azotó la ciudad e inundó la calle Subterránea para fundirse en un solo grito futbolero que estalló, con más fuerza, hacia el final de los minutos de reposición y con ello al término del encuentro resonó la frase “había esperanza, había ilusión” y “dieron buena batalla pero se acabó el mundial para México”.

(Mar Espino)

Purísima y San Francisco del Rincón sufren con eliminación del ‘Tri’ 

El sueño mundialista terminó para México, y con él también se apagó una noche que durante horas estuvo llena de ilusión en Irapuato.

La esperanza de ver a la Selección Mexicana avanzar a la siguiente fase del Mundial se mantuvo viva durante varios lapsos del encuentro frente a Inglaterra, aunque al final el marcador y la eliminación dejaron un ambiente de resignación entre los aficionados que siguieron la transmisión en las zonas centro de Purísima y San Francisco del Rincón.

Desde el inicio del partido, decenas de personas permanecieron pendientes de cada jugada frente a las pantallas instaladas en ambos municipios. Entre porras, banderas y camisetas verdes, la confianza en el Tricolor se reflejaba en cada intento de ataque.

Sin embargo, el panorama cambió en cuestión de minutos. Al 36, Jude Bellingham abrió el marcador para Inglaterra y apenas dos minutos después, al 38, volvió a hacerse presente para ampliar la ventaja. 

Los dos goles consecutivos apagaron por momentos el entusiasmo de los asistentes, que pasaron de los gritos de aliento a un silencio cargado de preocupación.

San Francisco del Rincón

Cuando parecía que el descanso llegaría con el ánimo por los suelos, Julián Quiñones apareció al minuto 42 para descontar en el marcador. El gol mexicano devolvió la ilusión a las plazas, donde nuevamente se escucharon aplausos, porras y expresiones de confianza. Con ese impulso concluyó la primera mitad y los aficionados confiaban en que el equipo pudiera remontar durante el complemento.

Duró poco la emoción

La expectativa duró poco tras el regreso al terreno de juego. Apenas transcurrían las primeras acciones del segundo tiempo cuando el árbitro señaló un penal a favor de Inglaterra. El cobro fue convertido por Harry Kane en el minuto 54, provocando nuevamente gestos de desánimo entre los seguidores del Tricolor, conscientes de que la clasificación se alejaba.

Aun así, la afición no dejó de apoyar. Cada recuperación de balón y cada llegada al área rival mantenían viva la esperanza de una reacción. Esa expectativa volvió a crecer cuando, tras una revisión en el VAR, el silbante marcó un penal a favor de México.

Raúl Jiménez fue el encargado de ejecutar desde los once pasos y al minuto 68 venció al guardameta inglés. El gol volvió a encender el ambiente en ambas plazas, donde los aficionados celebraron con abrazos y gritos, convencidos de que todavía era posible cambiar la historia.

Los minutos finales se vivieron con intensidad. Cada avance mexicano era seguido con nerviosismo, mientras los asistentes alentaban sin descanso en busca del tanto que mantuviera con vida al representativo nacional.

No obstante, el silbatazo final confirmó la eliminación de México, que quedó fuera de los dieciseisavos de final. La emoción dio paso al silencio y poco a poco los aficionados abandonaron las plazas, con la sensación de que el equipo luchó hasta el final, pero sin conseguir el resultado necesario para mantenerse en la competición.

(Martín Saldaña)

Fiesta termina en resignación en Salamanca, tras eliminación del ‘Tri’ 

La jornada mundialista de este domingo se vivió en Salamanca con una carga emocional fuerte. 

El enfrentamiento de octavos de final entre las selecciones de México e Inglaterra, que inició con un retraso de una hora debido a las condiciones climáticas en la Ciudad de México, mantuvo a la afición salmantina en una auténtica montaña rusa de sentimientos desde el silbatazo inicial hasta el último minuto del juego.

Para facilitar la congregación de los seguidores, el Ayuntamiento de Salamanca implementó desde las 4:00 de la tarde un operativo de cierres viales en el primer cuadro de la ciudad; arterias clave como las calles Hidalgo, Juárez, Monterrey, Pipila y Rayón fueron clausuradas al tránsito vehicular, permitiendo que la Plaza Cívica Miguel Hidalgo y los alrededores se convirtieran en el epicentro de la afición.

El ambiente en los restaurantes y las áreas públicas fue el reflejo fiel de la incertidumbre, pues durante los primeros minutos del encuentro, la escena frente a las pantallas fue desoladora. Personas visiblemente afectadas, algunos llegando a las lágrimas ante la superioridad del conjunto inglés. La desesperación era palpable en el aire, mientras la afición se resistía a aceptar la eliminación de la selección nacional en esta fase del torneo.

Llegó la frustración

Sin embargo, el ánimo en el centro tuvo un giro inesperado antes del descanso. Con el primer gol de México, la atmósfera se transformó instantáneamente; el llanto y la frustración dieron paso a un estallido de júbilo y esperanza renovada entre los presentes. La afición, que apenas instantes atrás mostraba señales de rendición, volvió a vibrar con intensidad, contagiándose de una emoción colectiva que hizo creer, por un momento, en la posibilidad de remontar el marcador adverso.

Tras el silbatazo final, con el marcador definitivo de 3-2 a favor de Inglaterra, la desazón se apoderó de las calles céntricas de Salamanca. Lo que comenzó como una fiesta rodeada de banderas, cánticos y una esperanza colectiva, concluyó en un ambiente de resignación. 

Pese al resultado adverso, los cientos de aficionados que abarrotaron el centro mantuvieron su respaldo al equipo hasta el último instante, cerrando así una jornada que quedará marcada por la intensidad emocional y el apoyo incondicional de los salmantinos, quienes, a pesar de la amargura de la derrota, vivieron con fervor cada minuto de este duelo mundialista.

(Sofía Ruiz)